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Venta y renta de departamentos en la delegación Cuauhtemoc, enfocado en el lujo, comfort y la forma de vida de la colonia Condesa y zonas aledañas.

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La Condesa cultural

La colonia Condesa, ubicada a pocos kilómetros de la Ciudad de México, ha sido desde sus orígenes una de las zonas preferidas para visitar, trabajar y, por supuesto, para vivir.

Varios motivos explican esa predilección; los edificios estilo art déco, perfectamente conservados desde la construcción del fraccionamiento; las casas de arquitectura decimonónica, como la que alberga la embajada de Rusia en México, y que recuerdan los tiempos de prosperidad, en los que aquellos terrenos fueron propiedad de la nobleza; los parques y glorietas, que por momentos llevan a un mundo aparte del ajetreo citadino; y la gran cantidad de lugares para comer, divertirse o pasar un rato agradable, que brindan opciones para todos los gustos.

Otra de las razones que hacen de la Condesa un polo de atracción para capitalinos y turistas de distintas personalidades, edades y gustos, es la vida cultural que se agita en prácticamente todas sus calles. Y no se trata sólo de las casas de cultura, los cines o las salas de conciertos, que los hay, y de excelente categoría. La colonia Condesa y su vecina, la Roma, son los rumbos ideales para encontrar esas pequeñas librerías con materiales antiguos y raras encuadernaciones, donde no se descarta la posibilidad de hallar algún tesoro editorial; o esas tiendas de discos que recuerdan a las de los años 70, en las que se retoma el gusto por el legendario vinil, para compartir las novedades del mundo de la música.

La variedad gastronómica es otro de los elementos que componen el espectro cultural de la Condesa. Existe una buena cantidad de lugares para comer delicioso, consentir a los paladares más exigentes y llevarse una muestra de lo que son las tradiciones, los sabores y los aromas de otros pueblos.

Y, por supuesto, están los recintos especialmente dedicados al arte y la cultura en sus distintas manifestaciones. Lugares con la infraestructura y el ambiente adecuados para perderse en las formas y representaciones de un cuadro, en las notas de un soneto o en las páginas de un libro.

Para quienes habitan en la Condesa y para quienes, por su asiduidad como visitantes, la han convertido ya en un segundo hogar, estos son algunos de los espacios culturales más destacados.

Centro Cultural Bella Época

Inaugurado en abril de 2006 y habilitado en el edificio de estilo art déco, que antes albergara al Cine Lido, el Bella Época es un complejo cultural dedicado a las letras, la cinematografía y la pintura. La librería Rosario Castellanos, del Fondo de Cultura Económica, es una de las más grandes de Latinoamérica; en sus 3,000 metros cuadrados de espacio de exhibición se muestran más de 35,000 libros, de diversos géneros y casas editoriales. La galería Luis Cardoza y Aragón, nombrada en honor de este artista plástico guatemalteco, es sede para exposiciones temporales de artes plásticas. Y la sala de cine, remembranza del antiguo Cine Lido, es una sede alterna de la Cineteca Nacional.

Tamaulipas 202, esq. Bejamín Hill. Col. Condesa

Centro de Cultura Casa Lamm

Se ubica en la cercana colonia Roma, pero es parte imprescindible del corredor cultural que conforman estos dos barrios hermanos. Ubicada en una casona de corte neoclásico, edificada a principios del siglo XX y restaurada en la década de 1990, la Casa Lamm es un espacio de formación académica y apreciación artística, que abre sus puertas a estudiantes, investigadores y al público en general, ya sea para que accedan a sus cursos de licenciatura, maestría y doctorado, o bien para que participen en sus talleres, actividades culturales y eventos artísticos.

Álvaro Obregón 99. Col. Roma

Fundación Casa del Poeta

Uno de los edificios de apartamentos que se construyeron en el auge del Porfiriato y se habitaron en las primeras décadas del siglo XX, fue la última morada del poeta mexicano Ramón López Velarde. En 1989, el entonces Departamento del Distrito Federal adquirió el inmueble y dio inicio a las obras de rescate y preservación. Actualmente, el edificio resguarda una colección de documentos y material bibliográfico, relacionados con la figura de López Velarde y cuenta con salas que sirven como sedes para eventos literarios.

Álvaro Obregón 73, entre Córdoba y Mérida. Col. Roma

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Estilos arquitectónicos en la Colonia Condesa

La Colonia Condesa es un lugar ideal para quienes aún se deleitan con la relegada costumbre del paseo. Camellones y pasajes arbolados, calles poco transitadas y dos hermosos parques invitan a peatones y ciclistas a desplazarse tranquilamente y al ritmo que prefieran; sea para visitar alguno de los numerosos atractivos culturales, artísticos o gastronómicos de la zona, o simplemente para explorar el entorno y contemplar las interesantes y agradables formas que se ofrecen a la vista.

Los paseos por la Condesa pueden hacerse con distintos propósitos; recorrer librerías, boutiques o tiendas de productos artesanales; degustar la variedad gastronómica o encontrar el lugar perfecto para tomar una copa en buena compañía. Pero si hablamos de recorridos de apreciación, uno de los más interesantes que pueden hacerse por la Condesa es el de los estilos de arquitectónicos.

Desde sus orígenes, como una de las haciendas más prósperas de la época colonial, hasta nuestros días, cuando se mantiene como una de las zonas con mayor plusvalía en la Ciudad de México, la Colonia Condesa ha pasado por distintas etapas y muchos de sus edificios constituyen un reflejo de ellas.

El siguiente es un recorrido por los estilos arquitectónicos que componen la fachada de la Colonia Condesa.

Neoclásico

Los edificios construidos en la década de 1920 son emblemas del estilo neoclásico francés. Se trata de una arquitectura que imita la desarrollada en la Europa del siglo XVIII, caracterizada por un rechazo a los excesos del barroco y la vuelta a los modelos clásicos. En su intento por trasladar a México la modernidad, el progreso y el adelanto cultural que representaba Europa, Porfirio Díaz promovió la adopción de estilos arquitectónicos y artísticos de influencia francesa, incluido el neoclásico.

El Hotel Condesa, ubicado en la avenida Veracruz, es un ejemplo de la forma en que dicho estilo se reimplantó en la ciudad, en las construcciones de los años veinte.

Colonial Californiano

Es un estilo influenciado por el llamado Español Colonial, que surgió en las ciudades del sur de los Estados Unidos, a principios del siglo XX. Se caracteriza por recuperar elementos característicos de algunas residencias coloniales, como los muros aplanados y pintados en colores claros, los techos de teja y la herrería en puertas y ventanas.

En México, el estilo fue adoptado por arquitectos como Francisco Serrano y Carlos Obregón Santacilia, en los años treinta, en respuesta y oposición a las tendencias europeas que se impusieron durante la década anterior. Varias casas de estilo neocolonial se construyeron para las familias más acaudaladas que se establecieron en la Condesa, así como en Polanco y la Colonia Nápoles.

Art Déco

Entre los estilos más modernos que se pueden apreciar en la Colonia Condesa, destaca el Art Déco. Éste se caracteriza por un retorno a la simplicidad de las formas geométricas, combinado con elementos decorativos, como grecas, herrerías y mosaicos.

Muchos edificios de departamentos en la Condesa y buena parte de los edificios que hoy albergan espacios culturales, tiendas, librerías o restaurantes son modelos representativos del Art Déco mexicano. Ejemplos notables son el Edificio San Martín, que se encuentra en la avenida México; el Edificio Basurto, en la esquina de avenida México y Sonora; la fuente de la glorieta Popocatépetl o el reloj del Parque México.

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La Colonia Condesa

La que ahora es una de las colonias más populares de la ciudad, hogar de las más novedosas tendencias culturales, artísticas y gastronómicas, tiene una historia vinculada con la elegancia de la nobleza, la algarabía de los espectáculos deportivos y el eclecticismo de las migraciones.

Durante la época virreinal, el territorio en el que hoy se extiende la Colonia Condesa formaba parte de una hacienda, ubicada entre el pueblo de Tacubaya y el pueblo de La Romita. En el año de 1704, la Condesa de Miravalle adquirió la propiedad y en honor a ella se nombró al pintoresco barrio.

Fue hacia finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la zona empezó a mostrar el carácter festivo y bohemio que hasta hoy la caracteriza. Primero, el Jockey Club México, establecido en una sección del cercano Bosque de Chapultepec, inició la construcción de un hipódromo, en las inmediaciones de lo que hoy son las glorietas Popocatépetl, Citlaltépetl e Iztaccíhuatl.

El trazo elíptico de la avenida Ámsterdam evoca la forma de la pista de carreras, que alguna vez existió en la zona. El Hipódromo de la Condesa se inauguró el 23 de octubre de 1910 y operó hasta la década de 1920. Como remembranza del que fuera un espacio para vivir la emoción de las carreras y admirar las proezas de los jinetes, dos secciones de la Colonia fueron bautizadas, respectivamente, como Hipódromo e Hipódromo Condesa.

La fiesta brava también tuvo un lugar entre los atractivos de la Colonia. En 1907 se inauguró El Toreo de la Condesa. Los terrenos en los que ahora se encuentra la tienda departamental más exclusiva de la zona vieron las hazañas de los novilleros Samuel Solís y Pascual Bueno, y los espadas Manuel González Guerré y Agustín Velasco.

El auge de la Condesa como espacio habitacional comenzó en la década de 1920, cuando se inauguraron los primeros fraccionamientos, en la sección norte de la antigua hacienda (entre la Colonia Roma y el acueducto de Chapultepec). Los extensos parques y jardines, los edificios y plazas, cuyos estilos evocan el pasado colonial, y los originales trazos de calles y avenidas, que rompen la tradicional estructura de red y hacen de cualquier caminata una oportunidad para descubrir nuevos rincones, constituyeron los principales atractivos del barrio desde su fundación.

Comunidades extranjeras como la judía, española y argentina fueron de las primeras en establecerse en la Condesa. Pero la colonia también ha sido hogar de mexicanos ilustres; baste citar nombres como Tina Modotti, Agustín Lara, Pablo Moncayo, Alfonso Reyes, Luis Rius o Mario Moreno “Cantinflas”.

Actualmente, la Condesa debe su popularidad a la original y variada oferta de lugares para divertirse, ya sea con los amigos, a solas o incluso con las mascotas. Restaurantes, cafeterías, bares y boutiques, entre las que no faltan las tiendas de artesanías y productos orgánicos, son algunos de los lugares que invitan a pasar la tarde libre o el fin de semana. No obstante, la Colonia mantiene su importancia como zona residencial; las casas y departamentos en la Condesa continúan entre las propiedades más cotizadas de la Ciudad de México.

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